miércoles, 8 de marzo de 2017

Menos, es más.

A veces tenemos que dejar cosas, situaciones, acciones, personas, objetivos, lugares... y elegir.  Eliminar lo que no tiene alma en nuestra vida y seleccionar lo que nos ilumina.
Elegir un camino significa renunciar a otros,  si no acabaras por no  recorrer ninguno. Y hay que elegir lo que es más para nuestro corazón, dándole el lugar, el espacio, el tiempo, la atención, la dedicación a lo que realmente importa. Aprender a renunciar es sabiduría.

Para ser bueno en algo hay enamorarse de ello, invirtiendo en ese sueño. Todo lo demás son distracciones, ubicar lo importante en primer lugar. Tendemos a perder la perspectiva de nuestras verdaderas prioridades, a perder de vista el propósito de la vida. Así que, quitar del camino el exceso de cosas, despejando el desorden de nuestras vidas, nos ayuda a enfocarnos.

En ocasiones pensamos que no podemos con las cosas que realmente queremos, pero no es por falta de capacidad, es  por la falta de atención que tenemos con todas las distracciones de nuestro alrededor. Vivimos en un mundo rodeados de multitudes de opciones y  eso nos dispersa, porque nos hace dudar de nuestras elecciones. El exceso nos estresa, porque cuando las decisiones son reversibles, acabamos menos satisfechos con ellas. 
A veces necesitamos equivocarnos para hacerlo bien.

Ordenar es aprender a tirar lo que ya no sirve. Ordenar es saber desprenderse de lo que estorba. Y ante la duda, lo mejor es tirar. He aprendido que en la vida es más importante saber tirar cosas que añadirlas. Lo simple siempre llena más, menos es más, quedandonos con lo esencial y aprender a potenciarlo.

Elegir caminos equivocados puede romper nuestra alma, pero también nos ayuda para valorar y saber escoger el camino de la verdad,  nos enseña a elegir bien. A simplificar, a quedarnos con lo importante, a saber subrayar en el texto de nuestra vida. Amar y cuidar el camino de la verdad, es la mejor manera de reparar nuestra alma. 



martes, 22 de noviembre de 2016

No saber irse sin antes haberlo dado todo.

En la vida no siempre nos gustan las cartas que nos tocan, a veces  no sabemos las estrategias para ganar con esas cartas, son inferiores o superiores…. Pero para ganar siempre tenemos que apostarlas todas, hasta el final, hasta quedarnos en blanca, sin cartas, sin dudas de que pasaría si hubiera apostada esa carta.
No tenemos edad de quedarnos con las ganas, ni con dudas de que pasaría si hubiera hecho tal cosa, tenemos edad de haberlo dado todo y perdiendo o ganando, simplemente el jugar las cartas ya es ganar, porque todas las cartas sumen o resten, cuenta, porque la vida nos sigue poniendo más cartas y todas ellas, son partidas que tenemos que aprender a jugar.
A todos nos  gusta ganar, pero no hay mayor satisfacción en la vida que el sentimiento de paz y tranquilidad que tenemos al saber que todo absolutamente todo lo que estaba en nuestras cartas, todo… fue jugado con la mejor estrategia para ganar, porque la suerte de nuestras cartas van y vienen, no las elegimos. Sin embargo, la estrategia, se consigue jugando, apostando, y siendo valiente con malas cartas, cualquiera puede ganar con unas buenas cartas, pero con unas malas no es tan fácil, aunque no imposible si sabes jugar bien. Y la mejor estrategia para ganar es haciéndolo, jugar, jugar y apostar, porque quizás las cartas del de en frente sean buenas pero lo mismo no es capaz de ejecutarlas. La suerte son para los cobardes, los valientes son los que juegan con cualquier carta, apostándolas todas hasta el final.
A veces en la vida dudamos en si apostar o no, sabemos que podemos perder, que jugamos con malas cartas, pero el apostar con ellas y quedarnos limpios, vacíos, es de la única forma que podemos llenarnos otra vez, porque solo puede llenarse quien es capaz de vaciar su alma. Una taza solo sirve cuando esta vacía, hasta que no la hayamos vaciado su contenido, no podremos llenarla otra vez y lo que nos hace ganar en la vida es vaciarla y volver a llenarla de un contenido nuevo.
Me encanta la gente que apuesta, que se queda vacía de cartas,  su regalo en la vida es poder volver  a llenarse otra vez.  Pueden llenarse porque saben que están vacíos y ese vacío solo se consigue habiendo dándolo todo, silenciando todo, porque sabes que no hay más y ese silencio mental, es el mejor regalo que podemos tener.



Posdata: dedicado a mi Buddy One, una persona valiente, que siempre apuesta sus cartas hasta el final,  porque no sabe irse sin antes haberlo dado todo. 

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Estar presente...


Nos empeñamos en hacer que las cosas sucedan, pero cuando sueltas ese deseo y simplemente fluyes…. Lo mejor  te atrapa, sin más, sin esperarlo… porque no pones expectativa en ello y por tanto dejas que todo sea como es, dejas ser y eres... Sin esperas nada, sin contrato, sin caducidad, sin predecir ni imaginar futuro, sin buscar significado, sin nombre, sin mirar las consecuencias, sin aferrarte a nada, sin apegos, soltando cada instante y  simplemente estar pendiente el presente…. Y justo cuando eso pasa…. Aparece. Fluyes… y puedes disfrutar. Disfrutar del momento presente.

Cuando miramos la vida con amabilidad, sin juzgar lo que nos viene y solo aceptando aquello que queremos permitir, lo que si queremos tener, disfrutando de cada aroma, momento situación, sonido…. Estamos listos para disfrutar.
En esta vida hay un mundo útil y un mundo inútil. El mundo útil es en el que podemos intervenir de alguna manera. Prestando atención a lo que depende de nosotros.

 A veces pensamos que nos falta disciplina pero no es así, nos falta atención, atención en los pequeños detalles, la atención nos ayuda a estar conectados con el presente y disfrutar más, sentirnos llenos. Para estar conectado con el presente tenemos que desconectarnos del pasado y del futuro. Y conectarnos con lo que realmente es, sin predecir nada, fluyendo con el hoy, con el ahora, con lo que se está viviendo.

El silencio y la atención plena son los grandes aliados, que nos permiten valorar lo que nos rodea, lo que es especial, lo que tiene alma. Despertando curiosidad de todo aquello que estás haciendo, fijándote de cada detalle.  

Hay descubrimientos que te transforman y hacen la vida mejor, La filosofía del mindfulness es todo un descubrimiento. 


miércoles, 28 de septiembre de 2016

Un clima agradable..


Estar rodeado de un clima agradable acentúa la felicidad, nuestro bienestar y el estado de ánimo.

Además del lugar, lo más importante son las personas que elegimos, las actitudes que tienen y tenemos, el sentimiento que nos produce y producimos, el crear un buen rollo. 

Un lugar donde no existen juegos de ego, ni miedos, donde hay compresión, aceptación, donde se coopera en lugar de competir, donde todos ganamos sin hacer perder al otro. Donde se hace lo que se siente, donde hay pureza, se fluye, donde cada día es una página en blanco, con olor a nuevo, con aire fresco, sin rencores. Donde la sencillez y el orden son continuos, donde a pesar de haber aventuras y pasión hay una seguridad, una paz que te hace sentir bien, con confianza. Con lealtad de saber que si caes están para levantarte y si no puedes se duermen contigo.
Donde el amor se respira en el aire, donde hay libertad y aceptación, pero el respeto prima sin pasar al libertinaje.

Donde hay alas para volar y un nido donde refugiarse.

Los vínculos agradables suman felicidad a nuestras vidas, son difíciles de encontrar, a veces nos pegamos la vida buscándolos, cuando en realidad lo que tenemos que hacer es crearlos. Crear entorno y vínculos agradables hace la vida mucho más fácil, sencilla, plena y feliz.

Crea eso que buscas y encontraras en otros lo que sale de ti.  Cuida esos momentos felices, cuidar implica proteger. Regar cada día la flor en lugar de cortarla. Darle agua, luz y sol... 









miércoles, 21 de septiembre de 2016

Silenciar la mente...


A veces nos saboteamos, cuando vemos que algo va como queremos, no podemos creer que esa perfección existe y empezamos a estar alerta, buscando el fallo… buscando lo que no funciona porque no puedes creer que sea real… no puedes creer que esté pasando, que el universo te esta recompensando de la forma que quieres, y cuando ves todo eso te das cuenta que no sabemos lo que nos habíamos estado perdiendo, hasta que lo encontramos. Que si existe, que a veces no hay fallo.

¿Qué hacer con el saboteador de nuestra mente? Callarlo, disfrutar del momento de recompensa y dejarse llevar… sin alertas, sin miedos, sin barreras, sin nada, con olor a nuevo, con página en blanco, sin pensar, solo vivir el hoy y disfrutar de esos instantes mágicos.

Porque cuando despejas todo… el universo se cuela y lo llena de todo eso que jamás antes hayas podido conocer.

 Para conseguir  el equilibrio que buscas debes tener los pies tan firmemente plantados en la tierra que parezca que tienes cuatro piernas en lugar de dos. De este modo podrás estar en el mundo. Pero debes dejar de mirar el mundo con la mente. Tienes que mirarlo con el corazón.


Para llegar a la otra orilla hay que cruzar… dejar de escuchar a nuestra mente que sabotea, dejar los miedos y disfrutar del ahora, del hoy. Silenciar la mente. 



lunes, 5 de septiembre de 2016

``La magia del orden´´

Estamos rodeados de miles de cosas que no nos aportan nada, a veces no encontramos las cosas que nos encantan porque no podemos verlas con tantas cosas alrededor que no nos gustan.  Es importante simplificar tus pertenencias y tu vida, quedándote solo con lo que te llena el corazón. 

La mejor manera de descubrir lo que necesitamos es deshacernos de lo que no necesitamos.

Organizar es una forma de revisar lo que nos gusta de verdad.  Cuando estamos rodeados de orden, y de cosas que nos gustan, nos sentimos mucho más alegres y en paz. La organización de  tu casa es un reflejo de tu vida.

Hasta ahora creía que ira importante hacer cosas que añadieran algo a mi vida, pero me he dado cuenta que soltar cosas es aun más importante que añadirlas.  Quédate solo con lo que te encanta, lo que toca tu corazón.

Cuando decidas que cosas quieres en tu vida y cuáles no, tenemos que ordenarlas de manera visibles, cuidando lo que decidamos conservar.


Esta son las reflexiones que he sacado de un libro de organización del hogar, que es un reflejo claro de tu vida y tu alma. 


miércoles, 24 de agosto de 2016

No seas lo que te hirió

La vida nos presenta situaciones para aprender, a veces nos muestra comportamientos que no nos gustan de otras personas y ante situaciones así tenemos dos opciones:

1)      Convertirse en una persona opuesta a lo que eres para que no te vuelvan a hacer daño, creando corazas de personalidad y al final estas creando un parecido a eso que te hirió.

2)       Aprender a no ser como quien te hirió, hacer justo lo contrario a eso que no te gusta, convertirte en mejor persona,  pensar que todo el mundo no va ser igual, nadie tiene porque pagar los platos rotos de nadie, confiar y creer que existe un mundo mejor.  Este tipo de persona son las que me gustan.

No podemos dejarnos llevar por el miedo de que alguien nos vuelva a hacer daño. Solo hay que abrir los ojos con más fuerzas y mirar con lupa, pero ser uno mismo, sin dejar que los daños se lleven las ilusiones de nuestro niño interior, que esto nos sirva para ser mejor persona,  no para convertirnos en peor.  Escribo esto porque veo que el mundo de hoy día está lleno de gente herida dando bandazos, a la defensiva, comprando cosas que no le sirven para ser quien no son, aparentar, buscando la admiración para no ser dañados. Utilizando personas sin profundizar relaciones para evitar posibles daños, pero el mayor daño es privarse de las cosas sencillas, bonitas y naturales de la vida.

También hay otras muchas personas que se curan solas, sin necesidad de utilizar a nadie para sentirse poderoso, aprendiendo, creciendo en el desorden y volviendo a creer en un mundo mejor.


El mundo es para los valientes, los cobardes son los que atacan por si le atacan. 



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